CONTRATACIONES Y EVENTOS

Huevito de ida y vuelta es un espectáculo creado para ser representado en diversos ámbitos.
Por sus características puede itinerar con gran facilidad ya que son los mismos titiriteros quienes transportan, arman y desarman el escenario y los objetos necesarios.
Esto lo convierte en un espectáculo ideal para ser incluído en giras y tournées.

Huevito de ida y vuelta se ha representado hasta la fecha actual en teatros, salas de diversas características, festivales, escuelas y aún en casas de familia en ocasión de eventos como cumpleaños, por ejemplo.

Para su contratación se puede consultar disponibilidad y precios a los siguientes contactos:

Sandra Antman Mario Marino Silvina Reinaudi
(+5411) 4855 3807 (+5411) 4925 0945 (+5411) 4774 6372
cel: 15 5833 4434 15 4036 8722 15 6444 1099
sandraantman@yahoo.com.ar marioma8@hotmail.com silvireinaudi@yahoo.com.ar
NECESIDADES TÉCNICAS PARA LA REPRESENTACIÓN DE LA OBRA

Huevito de ida y vuelta es un espectáculo creado para niños de edad preescolar.
Esta condición es la que define los requerimientos técnicos, tales como cantidad de público y condiciones de espacio escénico. Lo ideal es que los niños puedan estar ubicados relativamente cerca del retablo y en buenas condiciones de asiento y visibilidad.

ESPACIO

Ancho: 4 metros
Altura: 2,50 metros
Profundidad: 3 metros

TIEMPOS

Duración de la obra: 40 minutos
Tiempo de montaje: 1 hora
Tiempo de desmontaje: 30 minutos

Puede contarse o no con tarima o escenario. Si éste existe no debe ser demasiado alto, en caso de sala sin declive.
Cantidad de público: En condiciones ideales de espacio escénico y platea, 120 niños

Sonido: CD Player - amplificación – si el espacio lo requiere, dos micrófonos inalámbricos.
Luces: La compañía provee sus propias luces. Lo ideal es un espacio que se pueda oscurecer.

NOTA: Lo anterior configura las pretensiones ideales en las que el espectáculo se puede apreciar en su mejor forma, pudiendo el equipo adaptarse a condiciones alternativas previamente acordadas.
Asimismo, el hecho de que la obra haya sido pensada para niños pequeños no obsta a que sea disfrutada por niños mayores o adultos acompañantes, hecho comprobado en nuestra práctica. Vale lo mismo para colegas titiriteros.